9 de abril de 2018

Delirios reales: De cuando todo cambia

Y entonces todo cambia,
No sabes si para bien o para mal
Pero de pronto te encuentras en este punto
Dónde no sabías que podrías estar,
Dónde todo parece tener un sentido de verdad
Donde recuerdas pero no extrañas
No añoras, no como pensaste al menos
Y puedes admitir, sin sentir remordimiento alguno, que eres feliz así.

Prefieres la realidad que un mundo de ficción
Es mejor lidiar con los problemas de una vida palpable
Que mirar cómo millones se desmoronan por una mentira
Te gusta ver que aun cuando no es sencilla
La vida vale la pena.

Entonces prefieres estar aquí, centrada.
Mirando el propósito real de tu vida
Que dejarte deslumbrar por un mundo en principio deslumbrante
Pero que te deja sin la más mínima gota de serenidad
No quieres quejarte, no quieres despreciarlo
Los recuerdos bonitos tienen que pesar más que otros
Suspiras, mirando al cielo,  sonriendo al instante
Porque no estás sola, no como lo habías pensado.

Es por eso que amas esta nueva vida, este nuevo enfoque
Porque al fin sabes para que naciste
Porque sigues en este mundo
Simplemente porque hay muchas cosas que debes aprender
Y a la vez enseñar.

5 de febrero de 2016

Delirios reales: Grietas


Y aquí estamos. 


Observando a lo lejos, deshaciendo nudos afectivos, proclamando a viva voz que no necesitamos de la cercanía de nadie, diluyendo momentos para pasarlos al olvido, matando sentimientos a fuego lento y aguantando el leve desgarre del corazón, firmes en la convicción de que sanará y pasará la página como más de un libro de autoayuda recita, no es sano, no es correcto, pero si una de las partes no desea a la otra de nada vale la pena seguir insistiendo en la unión de entes. 


Entonces, ¿qué sucede? Buscas la costumbre, escapas como mejor sabes hacerlo de los sentimientos, tratas de no pensar en lo más mínimo y aun así tienes tus escenas de quiebre que suelen ser más constantes de lo que deseas, ahora suspiras, sabiendo bien la tontería de toda la situación, reconociendo que el dolor sólo intenta salir de ti de alguna manera, pero debido a lo negada que te encuentras a llorar, entonces las emociones se alojan en el centro de tu pecho,  convirtiendo tu bipolaridad en una bomba del tiempo, aun así no dejarás que explote con las personas equivocadas, sólo esperarás a que un día desaparezca y te deje bonitos recuerdos de todo lo que fue.


Irónico, resulta que siempre eras la que te alejabas y ahora que te lo hacen entiendes un poco lo que sentían, aunque tu igual lo hacías, volvías siempre por lo mismo, sentías que eras necesaria pero ahora que no es así, te sientes sin rumbo, al menos en ese aspecto, se dice que cada situación te ayuda de forma positiva, aun no asimilas como lo hará esto, supones que te brindará la fortaleza adecuada para futuras batallas, así que decides sonreír, obligándote mentalmente a hacerlo pese a tu voluntad, necesitas apreciar más las cosas que tienes y la vida es una de ellas. No significa que el asunto dejará de doler de un día para otro, más en el fondo de tu ser sabes que un día sólo ya no recordarás por qué pesaba, la libertad invadirá cada poro de tu ser, te alegrarás al saber que era necesario el rompimiento para encontrar mejores caminos que seguir y todo lo que aprendiste te servirá para otros.



Vamos,  sabes que sonreirás muy pronto, si algo entiendes es de estas cosas, todo tiene su tiempo y el de esto llegó a su final, atesora las buenas cosas, desechas las malas, seguiremos observando desde lejos hasta que un día sólo te olvides de hacerlo, entonces todo habrá acabado para siempre.

15 de enero de 2014

Feliz año 2014



Esto puede parecer bipolar, pero definamos la situación como que sigo siendo una adolescente. La cosa más tonta puede parecerme el fin del mundo y unas horas después estoy con una sonrisa poco común ¿Qué puedo hacer? Así soy, señores.

Total que el año anterior me prometí un siglo de cosas que no cumplí, no tanto porque no quería, sino porque conseguí algo más en mi camino, me sedujo y logró que me olvidara de todo. No me quejaré viví grandes cosas, conocí el amor o la ilusión de sentirte feliz junto a alguien. Pero soy una cobarde y sigo en mi resolución de que este no es el momento para que yo albergue ese tipo de cosas. Sí, lo sé. Sueno a una anciana del siglo pasado, pero nada ya tomé mi decisión.

Tomé mi decisión y aun así…

Ya sabéis, uno a veces es masoquista ¿o es el corazón? Bah, no tengo idea. No importa, quería saludarlos, decirles “¡Ey! Sigo aquí. No he muerto” esa clase de cosas que debemos decirles a las personas para que no se preocupen, supongo.

¿Qué quiero para este 2014? Vivir, señores, vivir.  Lo único que tengo seguro es que comenzaré una nueva etapa académica, quizás conozca a alguien que me haga olvidar lo que pienso del amor, puede que lea miles de libros, millones de cosas pueden ocurrir que sólo el de arriba sabe y yo estaré aquí poniendo mi granito de arena para que sucedan.  Porque vamos la cosa es “ayúdate que yo te ayudaré” no “quédate ahí que yo te ayudo”.

Esto es para desear un feliz año 2014 y que esas metas que se propusieron días atrás se cumplan. Por mi parte trataré de convertirme en una profesional de los números, que aquí entre nos le tengo pánico a eso de ser universitaria, pero ni modos, es hora de caminar hacia mi futuro y reconocer que pronto deberé pensar como adulto.

Nos vemos en la próxima entrada mis amores.


Esta reina se va a la fortaleza tenebrosa.